Birkenstock lleva más de dos siglos cumpliendo la misma promesa: una plantilla que se adapta a cada pie. Nosotros hacemos lo mismo con cada tienda.
En unos grandes almacenes, cada marca tiene su metro de balda y la misma luz que la de al lado. Una sandalia apoyada en un estante blanco es solo una sandalia más. Lo que hace distinta a una Birkenstock no se ve desde el pasillo: el corcho, el cuero, el fieltro, la forma exacta de un pie.
Por eso la marca confía en nosotros para llevar sus valores a todos los centros de El Corte Inglés. No con un corner repetido en serie, sino con una respuesta pensada para cada espacio. Diseñamos los muebles, los fabricamos y los montamos. Somos su partner para que cada punto de venta deje de ser un hueco en la planta y se convierta en un lugar Birkenstock.
Hecho de lo mismo
Bloques de corcho y cajas de madera que se apilan, se combinan y se convierten en expositor. Paredes de corcho natural con el nombre en relieve. Bancos de cuero envejecido para descalzarse sin prisa. Taburetes de fieltro atados con correas, capa sobre capa, como la propia plantilla. Una plantilla tallada a escala de pared. Los materiales de la sandalia, convertidos en arquitectura.
Cada centro tiene su propia respuesta. Un rincón con pared de corcho donde el espacio se recoge. Una isla de bloques modulares donde el pasillo se abre. Un jardín de césped y piedra en mitad de la planta. Y donde el edificio lo permite, el nombre entero en letras de un metro bajo la escalera mecánica, entre vegetación.
Distintos en forma. Idénticos en lo que importa: en todos, la marca se toca antes de leerse.
Como una plantilla: la misma marca, hecha a la medida de cada sitio.
[XX] centros de El Corte Inglés.
[XX] soluciones distintas.
Una sola marca.
Corcho, cuero y fieltro. Lo mismo que lleva cada par.