Cubers y Procubitos unieron fuerzas para crear el mayor productor de hielo de Europa. Con la fusión llegó uno de los mayores desafíos a los que nos habíamos enfrentado: crear una marca capaz de unir a clientes, empleados y productos. En resumen, una marca que diera forma a toda la cultura de la nueva compañía.
Empezamos a resolverlo con una pregunta muy sencilla: ¿cuántas marcas de hielo conoces?
La respuesta casi siempre es la misma: ninguna. El hielo está en cada copa, en cada barra y en cada terraza, pero nadie lo pide por su nombre. Es un producto imprescindible y, a la vez, invisible. Ahí estaba la oportunidad: no bastaba con construir una marca, había que crear la categoría.