Verano de 2020. Después de meses encerrados, España podía volver a verse, pero con una condición nueva: sin mesa no podías juntarte con tu gente.
Corona llegaba como líder, y defender un liderazgo en un verano sin las reglas de siempre es más difícil que conquistarlo. Lo obvio era repetir el verano de cada año, como si nada hubiera cambiado.
Tantos veranos haciendo campañas para Corona nos decían que la solución estaba en la propia norma. Si había que quedarse sentado, Corona tenía que estar en el centro de la mesa.
Encuentros Corona
Un juego de mesa para reencontrarte con tus amigos. Hacía falta muy poco para jugar: un beach club, una mesa, tu gente y un cubo de Corona en medio.
La acción acabó siendo más grande que el juego. Lo que nació como respuesta a un verano excepcional se convirtió en una plataforma propia, capaz de adaptarse a cada momento sin perder su esencia: juntar a la gente alrededor de una mesa con Corona como excusa. Volvió en 2021 con el Ritual de la Lima, llevando al juego uno de los gestos más reconocibles de la marca, y en 2022 con el Tardeo, acompañando la vuelta a los planes de siempre, cuando las mesas empezaban a alargarse de la tarde a la noche. Cada verano, una nueva excusa para seguir sentados juntos.
Tres veranos seguidos, la mesa fue de Corona.